
"Tengo superpoderes pero no los uso porque no es el momento"

"¿Cómo te las has arreglado para llegar hoy al trabajo?"

¡¡Feliz 2010!!

"Noticias en tiempo real"

"En algún lugar de China"

En Algun Lugar de China from En Algun Lugar de China on Vimeo.
Espero extenderme más mañana a las ocho.
"A dormir"

"Las claves para entender el día que comienza"

- Adoptar, la revista de la Federación de Asociaciones de Adopción Internacional, llega a imprenta el próximo miércoles (con suerte)
- Blanca acude a la oficina de la vivienda para reclamar su ayuda de 210 euros (juju, después de un año, voy lista)
- La empresa de Blanca y sus amigas-socias-compañeras de trabajo felicita las Navidades con un bonito vídeo (o christma de Cruz Roja, según se dé)
- Blanca se renueva el DNI después de haberlo perdido hace meses, durante los cuales también se caducó (no comments)
- La empresa de Blanca y sus amigas-socias-compañeras de trabajo terminará de entregar un proyecto el próximo 11 de diciembre (que implica la grabación de muchos vídeos, su montaje y su locución)
- Blanca firma el nuevo contrato de alquiler del piso, renovado hace dos meses
- Blanca y sus amigas-socias compañeras de trabajo terminan los trámites de modificación de los estatutos de su empresa
- Blanca y sus amigas-socias-compañeras de trabajo se tiran de los pelos
- Blanca y sus amigas-socias-compañeras de trabajo eligen sus nuevas tarjetas de visita
- La empresa de Blanca y sus amigas-socias-compañeras de trabajo compra las cestas de Navidad (como las compañías de verdad, ¡bien!)
- Blanca y sus amigas-socias-compañeras de trabajo se toman un pincho de tortilla para dejar de tirarse de los pelos
"¿Eres prosumer?"

Tres días después de mi último post, retomo mi blog con energías renovadas. Y eso que ha sido una semana larga y pesada, dividida entre el Foro Internacional de Contenidos Digitales y una apasionante grabación sobre un congreso de morosidad. A mí me van a contar lo que es pagar tarde...
Dado que el de los impagos es un tema un pelín aburrido (aunque tan real como la vida misma), voy a centrarme en mis ratos de congresista en FICOD. Al fin y al cabo es lo que ha provocado que hoy tenga el ánimo tan alto.
Pero como dos días dan para mucho, voy a utilizar el estado de uno de mis contactos de Facebook para hablar de uno de los temas que se han tratado de refilón en una de las conferencias que más gustado de todo FICOD 'La prensa en la era de Internet: nuevos canales y nuevos modelos de consumo'. Y es que parece ser que en la red, todo el mundo es periodista.
Como bien dice mi contacto de FB, aparece, pues, la figura del 'prosumer'. Prosumer, de PROductor y CONSUMidor, se refiere a "gente proactiva, innovadora y adelantada a su tiempo que produce y consume todo tipo de contenido y opinión".
Vaya por delante que me parece genial que la red permita esta cantidad de fuentes. Pero quiero recalcar que la palabra que los define es justamente esa: fuentes. La diferencia con las fuentes tradicionales es la que viene dada por la globalidad de internet: las fuentes que aparecen en la red tienen más visibilidad y no llegan únicamente al periodista, sino que también pueden ser leídas por los consumidores finales.
Hagamos un símil: hay una pelea enfrente del portal de una casa, en un pequeño barrio. El periodista, avisado por un vecino, llega al lugar de los hechos y anota lo sucedido según las fuerzas del orden, presentes en el lugar. Varios vecinos se acercan al periodista y le cuentan lo que han visto y oído. El periodista también escribe en su cuaderno las declaraciones de estos testigos. Llega a la redacción y escribe una crónica de lo sucedido utilizando lo que tiene en su bloc. Mientras el periodista trabaja, los vecinos cuentan lo ocurrido a los que no han estado presentes. ¿Qué son los vecinos que han oído y visto la pelea, según lo anterior? Claramente son testigos.
Ahora estamos en la era de internet. Durante la pelea, el vecino del quinto saca su cámara personal y graba los puñetazos. Vuelca el contenido en su ordenador y lo sube a Youtube. Mientras tanto, un peatón que pasaba por allí, captura la escena con su teléfono móvil que, además, tiene internet. Escribe un post sobre el asunto, ilustrado con sus fotografías. Mientras tanto, el periodista es avisado por otro vecino y acude al lugar de los hechos. Hace el proceso del anterior párrafo y vuelve a la redacción. Allí ve el vídeo de Youtube y el post del peatón. Con todo eso, escribe una crónica para el medio digital en el que trabaja. Mientras tanto, cientos de personas leen el post y ven el vídeo.
Ahora pensamos: ¿qué son el vecino del quinto y el peatón? ¿Nuevos periodistas? No. Siguen siendo fuentes. La diferencia es que su testimonio ha sido visto por cientos de internautas mientras que lo que vieron los testigos pre-era digital se queda en un entorno más pequeño, el de los vecinos del barrio. Así que establecer que un periodista es tal solamente por las herramientas de las que dispone, me parece reducir a lo mínimo una profesión que va mucho más allá de eso.
¿Sabéis cuál es el problema? Que un fontanero llega a casa y cobra 100 euros por arreglar un grifo. Queda claro que es un dinero bien invertido porque el grifo funciona desde que él lo ha tocado. Sin embargo, la profesión de periodista no tiene resultados tan tangibles. En la universidad se estudia cómo transmitir mensajes y en la vida profesional se aprende a seleccionar, resumir, concretar, destacar e informar, entre otros. Y todos esos conceptos son tan vagos, tan difíciles de entender, que no se los tiene en cuenta.
Quizás por mi juventud, aún creo que el periodista debe ser un profesional independiente que tenga conciencia de servicio público y que trabaje para la ciudadanía y no para su propio medio. Por eso, Internet abre un mundo de posibilidades informativas para los periodistas como nunca antes había ocurrido. Y es ahí donde radica la importancia de las bases del periodismo. De la cantidad ingente de información, el periodista debe descartar aquello que no sea veraz, reunir las informaciones relacionadas con el mismo tema y seleccionar lo más destacado.
Y mientras no se comprenda y respete la profesión del periodista, no se avanzará en la mejora de la información que aparece en la red y no se aprovechará el potencial que tiene la red como elemento de información global.
En cualquier caso, y volviendo al tema inicial, os paso la pelota: ¿sois prosumidores?
PD: Creo que hay que citar las fuentes de las que se obtiene la información y que, en el caso de Internet, hay que vincular la información a la página de origen. Si el medio se apropia de una información y la referencia como propia, todo lo anterior no tiene sentido.
"Mucha tarea esta semana"

"Encontrando inspiración en los lugares más inesperados"

"Blanca se ha visto en el futuro cruzando el Atlántico en velomar"


"Fan de No soporto mi voz en una grabación"
Por supuesto, la ciencia tiene una explicación sobre por qué no reconocemos nuestra voz o nuestro aspecto en las grabaciones en las que aparecemos. Cuando hablamos, escuchamos nuestra voz por dos canales: el aire y nuestro interior. El resultado de esa mezcla es lo que aceptamos como nuestro sonido. En cambio, cuando nos oímos en un vídeo, por ejemplo, la única vía por la que se transmite el sonido es el aire, por lo que el resultado es diferente a lo que consideramos nuestra voz.
"Pasadlo. La hostia de Michael"
Con una taza de café calentito entre las manos, encuentro un Facebook aún más dormido que yo. Nada nuevo desde ayer y, además, las últimas 12 horas han sido bastante insulsas en esta red social.Al abrir Tuenti, en cambio, encuentro un 'mensajito verde'. Este es el término que utilizamos mi amiga-socia-compañera de trabajo y yo para denominar los cambios que se realizan en el perfil de Tuenti y que son notificados al usuario mediante avisos de este color. Como véis, haber estudiado periodismo nos otorga una riqueza de vocabulario impresionante. Qué le vamos a hacer...
Pero al tema. Decía que mi Tuenti me saluda con un 'mensajito verde'. Más concretamente, con una invitación a un evento. A mi los 'mensajitos verdes' me encantan porque dan vidilla a mi perfil tuentiano que, por norma general, parece que esté en proceso de hibernación.
Emocionada, pincho en el enlace, esperando encontrarme una reunión de gente de la universidad o una quedada de mis amigas. ¿O un cumpleaños? ¡Ay, no! Igual es algún plan para la fiesta de fin de año. También estaría genial que fuera algún evento para celebrar que alguna de mis amigas ha encontrado trabajo, después de tanto buscar. Pues no. La notificación me lleva al siguiente mensaje: "pasadlo!!LA HOSTIA DE MICHAEL".
Para seros sincera, el párrafo anterior era una simulación de lo que podría pensar cualquier iniciado en Tuenti al encontrarse una invitación en su tablón. Yo ya no siento esas cosas. Cuando actualizo la red social y me aparecen cinco mensajitos de ese tipo, sé que no va a ser nada de lo que he escrito arriba. De hecho, creo que sólo he recibido cuatro eventos reales en una marabunta de cientos de notificaciones como ésta. Ahora yo me pregunto... ¿por qué?
Acudo a la RAE para que me saque de dudas y me confirme que 'evento' es 'un vídeo, fotografía o texto, de contenido chistoso o dramático y no siempre real, que pretende evitar al receptor años de mala suerte o ausencia amorosa gracias a su reenvío'. Pero la RAE también está dormida. Define evento como 'cosa que sucede'.
Como nuestro diccionario no ayuda, me voy a arriesgar con una definición propia. Para mí, un evento es un acontecimiento que se derarrolla en un lugar y fecha determinados y que está organizado según un fin concreto.
Es decir, que si yo recibiera una carta con una invitación a un evento solidario, el mensaje de la misiva sería que yo acudiera a la discoteca de moda el próximo viernes, a las ocho de la tarde, para ayudar con el precio de la entrada a los niños enfermos de cáncer que no tienen recursos en el tercer mundo.
Con Tuenti, en cambio, al abrir la carta aparecería un tío en el rellano que se estamparía contra la puerta del ascensor. Cuando yo abriera los ojos asombrada por lo que acaba de suceder delante de mis narices, ciento cincuenta personas aparecerían en dicho rellano, comentando a voces lo buena que ha sido la hostia. En las escaleras que llevan a mi planta habría otras sesenta personas, dubitativas sobre unirse a la fiesta o no. Entonces, el chaval que se acaba de caer me comentaría que un niño del tercer mundo ha perdido las extremidades en un ataque bactereológico a su pueblo y está tan triste que sólo un perrito podría salvarle de su depresión. Me diría que fuera solidaria, que me uniera al grupo de escandalosos de mi escalera y fueramos juntos a casa de mis amigas y amigos para poder contárselo. Cuantos más fueramos, me explicaría, antes se solucionaría la situación del pobrecillo. Además, si lo hago, la próxima persona que llamaría a mi puerta sería mi amor platónico, al que llevo esperando toda mi vida. Patidifusa, miro al chaval que, después del mensaje, se la vuelve a pegar con la puerta del ascensor.
Llamadme snob, pero yo casi prefiero mi definición de evento...
Nos vemos mañana, a las ocho.
"No hay nada mejor que tener buenos sueños..."

Como hoy trabajo desde casa, al igual que ayer, me permito media hora más de sueño cuando mi novio me llama a las ocho para despertarme. Y me he dado cuenta de que, cuando estoy despierta, treinta minutos no me cunden nada, pero parece ser que dormida los aprovecho muchísimo más.
Podría titular mi sueño 'Batman begins'. No he visto esa película porque cinematográficamente hablando soy bastante inculta (también lo soy en otros '-mente', pero esa es otra cuestión), así que mi subconsciente ha decidido poner remedio a ello. ¿ Y sabéis quién es Batman? Mi padre. Teorías freudianas aparte, voy a intentar resumir tan interesante ensoñación como se suelen empezar las narraciones de anécdotas, sueños y marujeos: con un 'resulta que + imperfecto'.
Pues resulta que estaba yo en México (donde voy seis o siete veces al año, como bien sabe mi subconsciente), en un impresionante hotel que tenía una piscina jacuzzi nada más entrar a la recepción. Para situaros mejor, era de noche y todo estaba iluminado con tenues luces azuladas, cuidadosamente colocadas para dar serenidad y armonía al lugar. Esas luces que no sabes dónde están puestas pero que hacen que todo parezca tan bonito que justifica el dineral que cuesta el lugar. Como yo soy un producto de la sociedad de consumo y altamente influenciable a esos mensajes subliminales, pensaba justamente 'que bien pagado el dineral que cuesta este lugar'.
Buscamos la habitación, chumineamos por las instalaciones y, entonces, aparece mi padre. Me sorprende que esté allí porque nos dejó en el aeropuerto antes de marchar. No entiendo como ha podido llegar a nuestro mismo tiempo. Tiene una extraña mochila colgada, de la que sale una cuerda como la de los paracaidistas. Junto a mi padre hay dos personas, correctamente vestidas de traje, muy serios y estirados.
Mi padre me cuenta que ha venido con el extraño aparato que lleva en la espalda, que resulta que aumenta la velocidad de movimiento hasta unos límites insospechados. Además, en casos de emergencia, es capaz de dividir las moléculas de quien lo maneje y recomponerlas en el lugar a donde se quiere llegar. Teletransportación, vamos.
'Ésto es un complemento que quería probar,' me dice mi padre 'en realidad la maquinaria del aparato va colocada en mi nuevo coche'. Me enseña, entonces, la foto del batmovil. Me quedo perpleja y miro a los acompañantes de mi progenitor. ¡Ah! Son los mayordomos, claro. Un flashforward en mi sueño me dice que uno morirá en alguna misión, quedándose el típico que sale en todas las películas.
Después de hablar un rato conmigo, mi padre mira el reloj y se despide. 'Tengo cosas que hacer'. '¡Si estámos de vacaciones!', replico yo. 'Es que ya no soy profe...'. No. Ahora es Batman.
Pues sí. Éstos son mis sueños. ¿Por qué decidió salvar al mundo de malvados supervillanos? ¿Cómo construyó su Batmovil teletransportador? Y sobre todo, ¿desde cuando el Batmovil tenía esa función? Ah, yo esas cosas no las sueño. Lo único que os puedo decir que, de ocho a ocho y media, mi padre ha decidido cambiar su vida de profesor por la de héroe. Que también hay que joderse: que yo sabía que la docencia estaba chunga, pero para no que era para tanto...
Nos vemos mañana, a las ocho.
"Yo también he leído lo que tiene el que está sentado al lado en el metro"

A causa de la cantidad de trabajo que tenemos en la empresa (o gracias a ella, según os guste o no mi blog), ayer no pude postear como de costumbre. Tampoco os perdisteis nada. Iba a comentar el estado de un compañero de universidad que se lamentaba 'Me fastidia que no me guste el fútbol, porque me gustaría estar descojonándome del Madrid ahora mismo". Tenía pensado describir mi evolución en interés deportivo y cómo he pasado de ver ganar la octava en el mismo Saint Denis a enterarme justo ayer que Pellegrini es el entenador del Madrid. ¿Porque lo es, verdad? ¿O salen a jugar como les viene en gana?
Como véis, nada interesante. Hoy, encuentro que el mismo compañero (del que, por cierto, admiro su sentido del humor ácido y su capacidad para actualizar el FB más diez veces al día) se ha hecho fan de 'Yo también he leído lo que tiene el que está sentado al lado en el metro'.
Actualmente no monto mucho en metro, la verdad. Es lo que tiene caerte de la cama y llegar a la oficina. Tengo la gran suerte de poder levantarme a las ocho menos veinte, justo lo necesario para arreglarme antes de salir. Y cierro la puerta de mi casa a las ocho menos cinco, porque tardo alrededor de cuatro minutos y medio en llegar a la verja de nuestro local.
Pues bien, para descojone de mis amigas-socias-compañeras de trabajo, últimamente he utilizado esos cuatro minutos y medio para leer en el camino de mi casa al trabajo. Salía de la cama, me vestía con prisa (como siempre), cogía el libro y salía corriendo para el curro. Pulsaba el botón del ascensor mientras abría el ejemplar y, como vivo en un octavo y el ascensor suele estar en el bajo por la mañana, me daba tiempo a encontrar cuál era la última frase que había leído. Se abrían las puertas mecánicas, me metía en la caja y me apoyaba contra el cristal del espejo para continuar mi lectura desde esa oración.
Tardo 45 segundos hasta llegar al bajo (no lo he contado yo, qué os creéis, no puedo leer y contar al mismo tiempo), pero normalmente paro en algún piso intermedio para que otro madrugador se suba. Aquí, como en el metro, veo que mi acompañante se interesa de reojo por mi lectura, y busca el título del libro lo más disimuladamente que puede. Según tenga el día (suelo ser agradable), le facilito el trabajo alzando un poco el volumen para que pueda verlo bien. Se queda satisfecho, aprueba o no mis gustos literarios silenciosamente y llegamos al bajo.
Entrecierro el libro y bajo los seis escalones de mi portal. Saludo al portero, que empieza su ronda para recoger la basura de todos los portales, y salgo a la calle. Ya puedo leer tranquilamente.
Tengo calculados los obstáculos que hay entre mi casa y la oficina. Sé que en el primer tramo hay tres hendiduras de unos cuatro dedos de ancho en la acera, que se llenan de agua cuando llueve. Si no estoy pendiente, puedo mojarme o meter el tacón y pegarme la hostia padre. Lo segundo nunca ha pasado. Termino esta parte subiendo cuatro escalones para unirme a los grupos de adolescentes puberterosos que se caminan, a pasó de sonámbulo, hacia el instituto que hay junto a mi trabajo. Yo sigo a mi rollo, metida completamente en el libro. Esquivo a un clon de Amy Winehouse, que me mira sin entender qué hago yo en el mundo, y sigo mi camino.
Prefiero recorrer el ángulo recto del triángulo por la acera, en vez de recorrer la hipotenusa por la arena. Descarté esta opción la primera vez que bajé a la oficina leyendo y casi me mato con una piedra. Pero continuemos.
Llego a la puerta del instituto, y zizagueo a los adolescentes que berrean sobre los exámenes. Aquí presto un poco más de atención a lo que hago, porque una cosa es meterse una piña en la calle y otra es hacerlo en la calle, delante de un montón de quinceañeros que buscan entretenimiento. Subo las últimas escaleritas de mi recorrido y me planto en la calle de mi local.
Sigo leyendo mientras camino los últimos diez metros, apurando las últimas frases antes de cerrar el libro. Antes de llegar, me cruzo con el portero del edificio y comentamos, brevemente, lo que llevo leído hasta el momento. Él lo dejó a medias, me dice. Llego a la puerta de mi local y veo que está la verja subida, así que mis amigas-socias-compañeras de trabajo se me han adelantado. Llamo. Se acabó la lectura.
Luego tengo cachondeíto por todo lo anteriormente relatado y mis amigas me auguran una hostia en mis próximos trayectos. Puede ser. Pero, a falta de metro, ¿por qué voy a desaprovechar cuatro minutos y medio de lectura?
Nos vemos mañana, a las ocho.
"No te metas a mi Facebook"

Pedro Villa y Josefina están prontos a ligar,
Pero Laura la vecina los ha visto desertar,
Juan Ruja renuncia y lo hace publicar
Leonora su esposa pronto lo va a borrar
Amanda y Miranda acaban de rastrear
A Lina su amiga que les dejó de hablar
Tantean, husmean, no hay nada que indagar
Es fácil, muy fácil, sólo opriman pokear
(Coro)
No no te metas a mi Facebook
No te metas por favor
Cada vez que tengo un inbox
Me provoca poner close
No te metas a mi Facebook
No te metas por favor
Cuando escribas melodramas
No me lo hagas por el wall
De 620 amigos te relacionas con 10
90 desconocidos más 60 friend requests
Te buscan, rebuscan, pronto te van a ver
Juntitos, toditos, apuéstenle a la red
200 eventos, a los que debes ir
Aceptas a todos aunque no quieras ir
Tu vida es difícil, tienes que decidir
Aplica la regla, ponle a todos maybe
Coro
No me lo hagas por el wall (bis)
Me provoca poner close
No me digas que no tienes que ir al baño
Cuando, te miro te la pasas Facebookeando
y luego suspiro, te vas a quedar un rato
y mucho más
No me digas que tienes otro cumpleaños,
Del que hace un año ni te hubieras enterado
Será que ahora es moda festejar con los extraños
Y brindar por brindar
"Me cago en el cambio de hora"
Hago un paréntesis en mi vuelta mental a la universidad, para retomar el objetivo real de este blog: comentar las actualizaciones de mis redes sociales. A quien tenga interés en la Semana Temática 'Yo sobreviví a la uc3m' y quiera saber cómo terminaba un día en la facultad, le pido un poco de paciencia. Regresaré al tema, lo prometo, aunque probablemente lo haga fuera de mi horario 'de 8 a 8 y media'. Siento no haberlo terminado estos días, pero una característica de las horas es que tienen 60 minutos y no 120. Qué le vamos a hacer..."Segundo día: Yo sobreviví a la uc3m"
Son las ocho y media de la tarde y rompo parte de la filosofía de mi blog (esa que reza que lo actualizaré a primera hora de la mañana) para continuar con la semana temática 'Yo sobreviví a la uc3m'. Como ya ha hecho mi amiga parada hace unas horas y el resto a lo largo del día, rejuvenezco unos añitos y me meto en la piel de "Blanca, la estudiante de 2º de periodismo en la universidad Carlos III de Madrid".Por si se da el caso y me sigue alguien fuera de mi entorno más cercano, pido perdón por el coñazo carlostercerístico que estoy soltando estos días. Lo siento, pero me debo a quien me lee y ellas me lo han pedido.
(II Parte)
10:08 - Al igual que él-ella, yo también quiero mantener el mío y continúo la conversación en el margen de mi folio de apuntes. Escribo sólo una frase, pero si me contesta y me sigue el rollo, ya tengo entretenimiento asegurado. ¿Lo hará?
"Primer día 'Yo sobreviví a la uc3m"

Vuelvo a trabajar desde casa, así que con un café en la mano (esto es un placer) y el ordenador portátil en el salón, me dispongo a echar la vista atrás cuatro años para participar en la 'I Semana Yo Sobreviví a la Carlos III)
Parece que, sin quererlo, uno de mis post ha avivado la llama anticarlista y ha puesto en solfa a lo mejor de la promoción de 2003 (lo mejor para mi, que para eso éste blog es mío). Así que, durante siete días, nuestras bitácoras se llenarán de palabras de cariño y amor hacia la 'pública diferencia'. Participan en tal evento:
Hazte un blog, IrenePongo mi granito de arena, recuperando un día cualquiera del primer cuatrimestre de segundo de carrera. Titulo mi aportación de esta original manera:
La cuenta atrás, Patricia
Mis ojos a través de mis manos, La mujer del médico
See your thougths take shape, Ruth
Sin saber nada, María
Soy parada, Laura
UN DÍA CUALQUIERA DEL PRIMER CUATRIMESTRE DE SEGUNDO DE CARRERA
(I Parte)
8:00- Un autobús de la línea 32 se detiene en la parada de la avenida de Moratalaz 115. De él, baja Irene, con una carpeta forrada de angelitos en las manos. Se sienta bajo la marquesina y se pone a leer la clave 220 (inventada).
8:06 - Blanca sube a paso acelerado por la avenida, para hacer un spring final y llegar a la parada antes que otro 32 que también se acerca hacia Irene. Al mismo tiempo, María y Sandra cruzan el paso de cebra y se plantan en la parada justo cuando el autobús abre las puertas.
8:07- Después de haber picado (es el último año de bonotransporte joven porque a partir del año que viene nos clavarán lo más grande por el B1), nos sentamos en la parte trasera del autobús, en cuatro asientos enfrentados, y comentamos Los Serrano del día anterior (nadie dijo que fueramos un grupo de chicas interesantes...)
8:32 - Llegamos a Atocha. El hombre de megafonía anuncia que el tren con destino Parla ya está en la vía 4. Luchamos contra el mar de personas que suben del andén, y conseguimos meternos en el vagón. ¡Genial! ¡Es un tren de los nuevos! (además de poco interesante, soy simple)
8:33 - Nos recostamos en los asientos (aún calientes por los antiguos ocupantes) y leemos el horóscopo de los diarios gratuitos que se han dejado los pasajeros anteriores. Parece que Sandra tendrá hoy problemas con sus hijos... Mientras escuchamos, no podemos apartar los ojos del cíclico vídeo que se reproduce en las pantallas de los trenes nuevos. La gente parece tan feliz de montarse en cercanías...
8:44 - Se me ocurre una genial idea: ¿y si hoy visitamos Parla? Sandra tiene una exposición obligatoria e Irene dice que ella piensa asistir a clase. María y yo bajamos la mirada hacia el suelo, apenadas porque nunca conoceremos ese gran pueblo.
8:45 - "Próxima estación: Las margaritas". Nosotras y el resto de estudiantes-raya al lado bajamos del tren y respiramos el agradable olor a mierda que despierta a Getafe por las mañanas. Mientas acostumbramos nuestras narices al aroma, vemos a Laura Villar y a Melisa en el andén y corremos a alcanzarlas.
8:52 - Llegamos a la puerta del edificio 17, donde dejamos a María apurando el cigarrillo. Mentalmente, suplico que no haya clase y podamos irnos a la cafetería. No sé por qué, pero las asignaturas de la primera hora son las más petardas de todas.
8: 54 - Delante de nuestra clase encontramos a Laura Cabanillas, Elena, Nuria, Estela, Rebeca y Raquel. Sí, está metido un poco con calzador, pero no prentenderéis que recuerde en qué orden llegaba todo el mundo.
8:58 - Hemos dejado las cosas en la segunda fila empezando por detrás, ocupando todos los asientos de esa línea. Anuncio 'Ya viene el profesor' y mis amigas se quejan de que todos los puñeteros días hago la misma broma que, por otra parte, no tiene gracia. Joder, son las nueve de la mañana, encima querréis que sea elocuente, original y chistosa (la hora es una escusa: está claro que soy poco interesante, simple y sin gracia)
9:09 - Llega Soraya.
9:10 - Entra el profesor, mandando a la mierda todas mis esperanzas de cafeína. Comienza la clase.
Mañana, a las ocho, la continuación...
"Va por ustedes"

Hoy me he quedado en la cama un poco más de lo normal por esos motivos que sólo entendemos las mujeres y que los hombres reducen a la frase 'Ah, estás con la regla...'. Me froto mis legañosos ojos mientras voy a la cocina a por café y descubro que el que hice la semana pasada ya no tiene buena pinta. Me animo a mi misma diciéndome que podré superar el día sin cafeína.
Me recuesto en la silla a mirar por la ventana mientras el ordenador encuentra las redes wifi. Vaya capa de contaminación que hay en el horizonte de Madrid. Y yo sin haber escrito nada en el Blog Action Day. Menos mal que ahí están mi amiga parada y mi amiga-socia-compañera de trabajo para gritar contra el cambio climático.
Pero centrémonos en las redes sociales, porque el tablón de Facebook me reserva una sopresa. Entre boletines informativos de lainformacion.com, frases de Mafalda y tareas de la UC3M, encuentro la respuesta a una demanda unánime: mi otra amiga-socia-compañera de trabajo ha abierto un blog.
La semana pasada se hizo una petición popular (entendiendo popular por un grupo compuesto de tres a cuatro personas) para que se uniera al mundo blogger. Ayer, poco antes de las dos y media de la tarde, nació a las bitácoras una de las personas que mejor escribe de entre todas las que conozco.
Abro el enlace que ha copiado en Facebook y que lleva por título 'Va por ustedes', con la esperanza interna de que se haya propuesto rebajar su nivel y redactar como la plebe. Con solo leer las primeras líneas me caigo del burro y compruebo que sigue estando a varios metros por encima de mi (y eso que estoy escribiendo desde un ático). Qué le vamos a hacer. Yo lo seguiré intentando...
Dejando a un lado la envidia cochina que me da que escribas tan bien, jodía mona, te doy la bienvenida a este mundo. Te aviso que esto de postear es adictivo y dentro de poco comprobarás que, después de abrir tu correo personal, el de empresa y las redes sociales, actualizarás tu blog.
¿Nos vemos mañana, a las ocho?
"Has pedido una tarea a la uc3m" (y 2)

¡Qué bien se vive siendo universitario!Lo están consiguiendo. En serio. Mira que mi "punto de futilidad" es alto, y suelo tolerar todo lo que me echen. El problema es que tienen una apuesta. "Ellos" (los profesores de universidad), cansados de su monótona vida, decidieron apostarse quién conseguiría acabar con la paciencia de sus queridos alumnos. Se va a enterar la de Metodología - me imagino que dice el de geografía- se cree que con su trabajo con el SPSS puede superarme. ¡Eso nunca! Qué los de segundo busquen las agencias de prensa que comparte la Vanguardia con otros medios. Y así estamos.Igual son cosas mías, pero es que si no, no tiene explicación. Yo decidí fastidiarles las previsiones y aguantar. Pero a este paso, no sé si va a ser posible. Queda un mes y pico para los exámenes y no tengo ni apuntes. Por no hablar de la cantidad de trabajos que aún me queda por terminar. Me pregunto, seriamente, si la imagen del estudiante universitario tirado en el césped, jugando al mus, es cierta. Personalmente creo que es un mito para atraer jóvenes a la universidad. ¡Haced una carrera, mirad que bien se vive!Pues no, señores. No se vive bien. Se vive estresado. Acabas soñando con profesores de economía (bueno, quizás esto sólo me pasó a mí). Te aprendes las caras de los becarios de la sala de ordenadores. Descubres partes de la biblioteca desconocidas para el resto de los mortales. Tu correo se llena de mails relacionados con las asignaturas ("te mando el reportaje de Relato II...", "aquí van algunas cosillas para Corporativa, no sé si servirán..."). Te hace daño la luz de la calle, de tantas horas que pasas encerrado en la universidad. Y un día te levantas y te das cuenta de que tus conversaciones giran todas en torno a la universidad. ¿Tu vida social? Desaparece Aprovecho para pedir perdón a todos los que casi no me veis. No me he fugado con Orlando Bloom, es que soy universitaria.
De: MaríaA: Aquellas que compaginábamos trabajo y estudiosAsunto: Periodismo científico y tecnológicoLa asignatura consta de 3 trabajillos (bueno, y de prácticas semanales)1. Seguimiento de medios (en grupo): creo que esto hay que hacerlo cada dos semanas y exponerlo.2. Reportaje/documental (en grupo) sobre un tema científico o tecnológico. A entregar en imágenes, no tiene por qué ser DVD, puede ser mediante fotos y tal. A entregar en diciembre.3. Trabajo final (individual) sobre un tema científico a desarrollar. Puede ser en papel (trabajo académico normal y corriente), un repotaje escrito, un reportaje gráfico o grabado (DVD, por ejemplo). Este ha de exponerse (en enero) en clase y tendrán gran importancia las imágenes (que no quiere decir qeu sean tuyas, sino de tu documentación y eso, las puedes sacar de dónde quieras).Quien acepte estas concidiciones ha de entregarle la ficha exponiendo el por qué de la no asistencia (me ha preguntado que dónde estábamos haciendo prácticas), vale? También me ha dicho que las personas del grupo en el que nos incorporemos deben ir recordándole nuestro caso (que no vamos a clase pero que trabajamos).
De: SorayaA: TodasAsunto: Practica 4 de Tratamiento de la Información en RedHola!aquí os mando la siguiente práctica de tratamiento de la información en red.
es un poco larga y complicada. espero que no os agobies.Ah! preparaos para hacer fotos a los inmigrantes. Tendrá 2 partes:1ª parte: ejemplo de cada clasificación fotográfica vista en clase. Un ejemplo acompañado de un análisis explicando la función de la foto y carácterísticas.Y reportaje multimedia: captura del reportaje multimedia y poner la dirección para que ella lo pueda visitar.2ª parte: hacer una galería fotográfica sobre la inmigración (en el barrio u otros lugares).Resolución 70 y se puede presentar en el programa que se quiera.
Ejemplo de correo de María (a pesar de todo, te queremos)
Buenas chicas!!!
Os envío lo POCO que he hecho del trabajo de Medios Receptores y Usuarios. Pensaba avanzarlo más, la verdad, pero con los acontecimientos inesperados de esta mañana no he podido hacer mucho.
Os explico, espero hacerlo bien y no haceros un lío. Creo que lo mejor y lo más facil que podemos hacer es aplicar lo que hizo Irene (las conclusiones) con la teoría de las fases, así ocupamos un poco más (siempre en espacio 1,5 jeje). Es decir, explicar la teoría y ponerla en práctica con nuestro caso: la ley de memoria histórica. Me guío un poco por el trabajo que entregaron estas, que no les ocupaba más de 7 u 8 páginas, así que no me preocupa demasiado la extensión si os digo la verdad, no sé... Así, he pensado que la estructura del trabajo puede ser:
1. Introducción: explicación teórico-práctica del caso.
2. Fases del proceso de creación de opinión pública: he pensado que puede ir una deficición teórica y su aplicación práctica. Vamos, la explicación de cómo se cumple esta fase con nuestro tema.
De hecho, el documento que se llama "parteMariatrabajo" o algo así, ya está así estructurado de esta forma, echarlo un vistazo. Por si os parece bien. En él, he hecho una introducción (en negro sacado de lo escrito por Irene, en morado lo que yo he hecho), y las explicaciones teóricas de cada fase establecidas por los auores Hart y Foote (las que hay que seguir, para que no entendamos).
Lo demás, creo qeu es simplemente completarlo con las conclusiones que hizo Irene en su fase correspondiente, y estaría hecho!!!!. Todo esto si os parece bien, claro!!! jejeje.
Así pues, os envío 3 documentos:
- "parteMaríatrabajo": lo que os acabo de comentar
- "conclusionesMemoriHistórica": lo que hizo Irene, por si lo habéis tras papelado
- "fasestrabajo": las fases sacadas de los apuntes, por si os pueden servir de ayuda (de ahí he sacado las explicaciones teóricas).
"Has pedido una tarea de la uc3m"

"Ha consultado cuáles son sus principales fans"

En este sentido, Facebook es mucho más completo que Tuenti. Si alguien escribe "Aaaaaaatchíiiiis!!!" en su estado, puedes responderle "Jesús!" o "Será la fiebre porcina". ¿Necesario? No. ¿Interesante? Tampoco. Pero pasaos más de diez horas diarias delante del ordenador sin pequeños entretenimientos como ese.
"Repelente ultrasónico contra el botellón"

Retomo el blog hoy, martes, después de pasar un lunes bastante improductivo. Parece que ésta mañana se está dando mejor que la de ayer porque ya he terminado algunos de los trabajos que tenía atravesados.
Pero vamos a lo que interesa: ¿cómo han madrugado las redes sociales? Mientras en Tuenti todo se mantiene igual (qué poco juego me da, el pobre), parece que Facebook despierta con un sonido bastante incómodo. Y es que lainformacion.com publica la noticia de una medida antibotellón bastante aguda: un pitido de 17,5 khz que espanta a los más jóvenes.
Una frecuencia de 17,5 khz y una sensación insoportable dentro de la cabeza. Sucederá este jueves 8 de octubre, a partir de las 22 h., en una de las plazas más transitadas de La Coruña. De momento sólo se sabe que será en un lugar de botellón y que estará atestado de jóvenes. A esa hora, y sin previo aviso, un pequeño dispositivo del tamaño de un tetra brik comenzará a emitir un sonido en alta frecuencia, conocido como 'Mosquito', que sólo podrá ser escuchado por los menores de 25 años y que les provocará un malestar insoportable.
Leo la noticia con recelo, segura de que se trata de un error y que se la han colado hasta el fondo. Como suelo hacer en estos casos, contrasto con noticias parecidas, escribiendo en Google 'Mosquito 17,5 khz' (soy la reina de las búsquedas en internet) y comprobando que otras webs también recogen la información.
Parece ser que a partir de cierta edad, nuestro pabellón acústico se arruga y perdemos la capacidad de percibir determinadas frecuencias. Los mayores de 24 no oyen los sonidos de 17,5 khz, los de 30 no perciben aquellos de 16 y los de 40 se mantienen como si nada con las frecuencias de 15 khz.
Hago la prueba para confirmarlo del todo y resulta que yo sí que oigo un pitido al que está enlazado esta noticia. Aunque lo escucho bajito, resulta bastante molesto y es muy parecido al sonido de la televisión cuando se enciende y aún no tiene volumen. En otra página encuentro las principales frecuencias por rangos que te dan una idea de la edad de tu pabellón acústico.
Resulta que mi novio (al que comento la noticia por Gmail) escucha 17,5 khz mientras que yo me quedo en los 16 kzh, lo que significa que él está en la franja de jóvenes mientras que yo permanecería ajena a la medida antibotellón. Aunque me deprime un poco, me consuelo pensando que a pesar de mis 24 años soy más madura (acústicamente hablando, claro) que un chaval de 28.
Sin embargo, esta noticia va más allá de lo meramente anecdótico. De ser cierto, se estaría hablando de una actuación que bordea la frontera de las libertades personales. Cualquier menor de 24 años que se encuentre en esa plaza, acusará un sonido insoportable haga o no botellón. Habrá quien piense que es una medida adecuada, ya que los jóvenes sufrirían un ruido equiparable al que los vecinos de la zona tienen que soportar todos los fines de semana. Pero no olvidemos una cosa: ni todos los que escuchan esa frecuencia hacen botellón, ni todos los que hacen botellón escuchan esa frecuencia. Es decir, se espanta a los más jóvenes, independientemente de lo que hagan en la plaza, pero no se elimina a los mayores. Porque, que yo sepa, el botellón no se acaba a los 24.
En cualquier caso, habrá que ver la veracidad de la información. Hasta entonces, podéis reflexionar sobre ella.
Nos vemos mañana, a las ocho
"PULSACIÓN no corazonada"

Amanece despejado el día de la corazonada. Hoy, miles de personas tienen su 'corazón colgando en Copenague' (uuuuuh, pero no le dejes caeeeeeer). Los ojos españoles suplican, a 2.489 kilómetros, que el COI apueste por la capital como sede para los Juegos Olímpicos de 2016.
Yo debería ser una de estas personas con el 'corazón en vilo', porque encima soy de Madrid, pero confieso (con los ojos pixelados, no vaya a ser que alguien me reconozca) que no me he interesado por este tema más que desde un punto meramente informativo. Y ni siquiera, porque el lunes pasado tuvieron que repetirme cinco veces en la oficina que hoy salían los resultados. Por eso, prefiero hablar de la repercusión de este acto en mis redes sociales.
En Facebook encuentro diez entradas relacionadas con los JJOO en lo que va de mañana. ¡Ay, no! Nueve. La décima era un 'Biscotto dell'Amore' con forma de corazón. 'Madrid, Madrid, Madrid' clama uno de mis contactos. 'Hola, Madrid 2016' sueña otro. Los hay más espabilados: 'Te mostramos cómo funcionan las votaciones que escogerán esa sede' es el reclamo para entrar en Practicopedia, la web de los 'cómo'.
El que más gracia me ha hecho es el que da título al post. Concretamente, los comentarios a ese estado. 'Pensó que era una corazonada y resulto ser una angina de pecho' o 'Yo también tengo una corazonada!... Ah, no, era un gas...' me han parecido lo más ingenioso que he visto esta mañana en mi tablón.
En lo que respecta a Tuenti, más de lo mismo. Una amiga está 'esperando la decisión del COI' y otra escribe simplemente 'Copenague'. No busco más mensajes en esta red social porque está peor organizada que Facebook en lo que se refiere a actualizaciones.
Lo que si que me gustaría destacar es el movimiento de apoyo a la candidatura olímpica que se ha organizado en Tuenti. 924.185 personas han colocado el logo de Madrid 2016 en su estado, haciendo que esta red social se llene de manos que representan, según el autor de la misma, "la unidad de las distintas culturas, personas y nacionalidades que conviven en Madrid". Recordemos que en la capital viven pitufos y snorkels verdes, como indican los colores de la imagen de la candidatura.
Mientras escribo esto, voy leyendo el directo que está haciendo lainformacion.com. Aunque es más probable de que me entere del resultado por Facebook, qué le vamos a hacer.
¿Nos vemos el lunes a las ocho?
"Tienes una petición de amistad"

Hoy también trabajo desde casa, así que me recreo un poco más en mis tostadas antes de sentarme delante del ordenador. Estoy particularmente adormilada, aún cuando he estado hablando durante el desayuno con la hermana de mi novio, que vuelve hoy a Córdoba.
Recostada en la silla, miro por la ventana mientras se carga mi sesión en el Mac. No veo el horizonte de Madrid, cubierto por una neblina parecida a la que se ve cuando uno se acaba de levantar y aún tiene los ojos legañosos. De hecho, me los froto los ojos para confirmar que no es cosa mía y que el día está realmente tonto.
Abro Firefox y examino mis sitios preferidos. Me incorporo al llegar a Facebook. Tengo una petición de amistad.
El respingo no lo he dado por que alguien quiera agregarme como contacto en esta red social. Es por quien lo ha hecho. El nombre de un amigo de mi novio (al que he tomado aprecio yo también, que le vamos a hacer) aparece cuando pincho en 'Tienes una petición de amistad'. El nombre de un chico cuya respuesta a cualquier cosa que tuviera que ver con Fb o Tuenti era "tío, yo ni de coña caigo en esa chorrada". Pues has caído, chaval. A ver quién te saca ahora de ahí.
Le agrego, por supuesto, y me estreno en su tablón, escribiendo justo después de su novia. Ahí está la razón de su debilidad: ella ha conseguido que ceda a las redes sociales. Él se quejará, le echará la culpa a ella y dirá que es un calzonazos (una palabra que parece encantarle a los hombres, no sé por qué), pero quien ha creado el perfil y empezado a subir fotos de su nueva casa ha sido él. El caso es culparnos siempre a nosotras.
Si lees esto, que sepas que me he quedado patidifusa. El día que encuentre un mensajito verde de petición de amigo en Tuenti, terminarás de rematarme y empezaré a cuestionarme los otros pilares de la sociedad que me rodea. Hasta entonces, tiembla porque te voy a avasallar con comentarios en tu tablón, invitaciones a eventos, test supergilipollescos (como 'qué clase de Choni eres' o 'cuánto sabes del molusco siberiano') y actividades estúpidas. Entiéndeme, tengo que acostumbrarte a la vida en Facebook.
Bienvenido.
Te veo en Facebook. Al resto, os espero mañana aquí a las ocho.
"y con esto y un bizcocho..."

"Vuelta a la uni"

"Bienvenidos a la nueva información"

"Un Facebook para el más allá"
Repasando los últimos movimientos de mis páginas preferidas, encuentro con una noticia que me ha dejado 'muerta'. Por si no tuvieramos suficiente con nuestra adicción en vida a las redes sociales, un tal Peter Ingman ha creado el primer espacio virtual que recoge mensajes de aquellos que ya no están con nosotros.
La idea es la siguiente: antes de morir, escribes miles de mensajes para que este servicio se los envíe a tus contactos en los días señalados. O sea, que tu hermana reciba un "¡Felicidades! Cada día estás más guapa. ¿Ya tienes el carnet? Pídele a mamá que te compre un coche" cuando cumpla los 18 y tú ya no estés con ella para darle un abrazo.
Yo, fan incondicional de las redes sociales, estoy un poco recelosa frente a una aplicación así. Analizando por qué, supongo que la razón es que no quiero ver la muerte como algo cercano y esta web es la cara opuesta. El que escribe los mensajes tiene que tener muy claro que se va y aceptarlo. El que los recibe va a recordar, año tras año, a su familiar, amigo o amiga. Y yo creo que no valgo para ninguna de las dos cosas. De hecho, hoy he soñado que perdía un brazo y una pierna en un golpe de Estado (en el que Letizia Ortiz se caía de la mesa porque estaba embarazada, no me preguntéis a cuento de qué venía eso) y en el sueño me decía a mi misma que si estaba convencía de que seguía teniendo ambos miembros, podía vivir como si aún los conservara. Por lo visto, soy de las que no pasan de la fase de 'No aceptación'.
En fin, os copio parte de la noticia para que juzguéis.
Peter Ingham vio como su mujer perdía en dos años a muchos de sus seres más queridos. Fue precisamente el dolor de su esposa el que inspiró a Peter para crear una red social en la que los muertos pudiesen permanecer en contacto con los vivos.
El portal ha sido bautizado con un nombre bastante apropiado "FromBeyond2u.com". Una página que permite subir vídeos, fotografías y mensajes importantes en una especie de "cápsula del tiempo" virtual que entrará a formar parte de la red tras la muerte del individuo.
La página permite subir todo tipo de vídeos, recuerdos junto a seres queridos, momentos especiales con sus hijos, el primer día de escuela... que se van acumulando en su sitio personal hasta el momento del fallecimiento. También se pueden dejar mensajes de despedida, o para el futuro. Se pueden colgar felicitaciones de cumpleaños o mensajes al azar.
Pese a la corta vida de la red, apenas dos semanas tras un año de pruebas, Ingham afirma que ha tenido una "respuesta increíble" .
Nos vemos mañana a las ocho.
PD: ¡Felicidades, Irene! Y suerte con el carnet de conducir. Siento el post macabro de hoy, pero tenía que escribirlo.
"Cuenta no disponible"

Hoy vuelvo a trabajar desde casa, así que disfruto de la cama un poco más después de que mi novio me llame al móvil para despertarme (hoy ha entrado a currar a las siete). Me pongo su pijama largo, voy a la cocina, cojo un bol y la bolsa de Chocos y me dejo caer sobre la silla mientras se enciende mi ordenador. Cuando se ha cargado mi fondo de pantalla de las Ninpheas de Monet, lo primero que hago es, por supuesto, abrir Firefox (mi Mac no acepta Chrome, qué le vamos a hacer) para revisar mis páginas.
En el correo de empresa no hay nada nuevo, así que borro los mails de publicidad. En mi cuenta personal sólo tengo uno nuevo en el que me informan de que acaba de salir un nuevo canal de televisión por internet de Titanlux. Pincho (por curiosidad profesional) y el primer vídeo que me encuentro es 'Cómo eliminar la humedad y el moho de las paredes'.
Toca el turno ahora a mis redes sociales. Investigo un poco Tuenti, pero no hay nada relevante. Tonteo un rato más, alargando el momento de ponerme a trabajar y, cuando ya no dá más de sí, paso a Facebook. Me sorprende que, cuando abro la pestaña, no se ha conectado directamente. Yo soy de esas 'usuarias' que dejan el usuario y la contraseña guardada en el ordenador porque les da pereza meterla cada vez que entrar en internet. Sé que es un error (por aquello de la protección de mis datos), pero también soy consciente de que lo voy a seguir haciendo mientras existan internet y las contraseñas.
Al tema: meto mi password de nuevo y doy a 'Entrar'. Es entonces cuando un cartel rojo me abofetea la cara con un 'Cuenta no disponible'. Como es lógico, reparo en esa frase después de intentar meter tres veces mi contraseña. Yo no leo los carteles de error: yo doy a 'Siguiente'.
Olvido mi posición relajada en la silla, me incorporo para acercarme a la pantalla un palmo más y dejo mi bol de cereales sobre la mesa para poder teclear desesperadamente y a gusto. Entro en la cuenta de Facebook de mi empresa, para tranquilizarme y ver que no es sólo problema mío. Ajá. Sí lo es. El perfil de mi trabajo abre perfectamente y veo que los contactos han actualizado su estado recientemente.
Releo el problema e intento verlo de manera objetiva. Pone que están manteniendo el sitio, ¿por qué no iba a ser así? Inconscientemente, pienso en las cosas que podría haber hecho para que me dieran de baja mi cuenta. No tengo muchísimos contactos como para considerar que utilizo FB para publicitarme. Tampoco escribo comentarios 'denunciables'. Ni siquiera utilizo las aplicaciones. Reparo en que todos los días hago una captura de pantalla de comentarios de mis contactos para explayarme en este blog, pero me quiero tranquilizar diciéndome que oculto su nombre y foto.
Mientras reflexiono lo anterior, voy metiendo de nuevo mi contraseña e intentando entrar, siempre con el mismo resultado rojo. Es hora de acudir a 'San Google'. Copio íntegra la frasecita de error en el buscador y doy al intro. El primer resultado es un diario mexicano que, con fecha del 9 de septiembre, avisa que muchos usuarios del país tendrán problemas para acceder por mantenimiento del portal.
A pesar de que la primera respuesta ha sido positiva, yo soy un poco masoca y busco otra que me diga lo contrario. ¿Por qué? Se ve que no me gustan las cosas fáciles. Encuentro un foro donde otra chica plantea el mismo problema que el mío. Le contestan que es un tema de mantenimiento, que se relaje. Sigo el hilo de la conversación y me detengo en una intervención de mi compañera de preocupaciones, que pregunta, desesperada: "¿Demorarán [en arreglar el problema]? Tengo cosechas que levantar".
En ese momento, me siento ridícula. Me suena tan estúpida esa última frase que demuestra su dependencia que me siento totalmente identificada con ella. La chica, posiblemente enganchada a la aplicación 'Amigos de la granja', está nerviosa porque tiene 'cosechas que levantar'. Yo lo estoy porque quiero comprobar que todo está igual que ayer.
Llevo un cuarto de hora buscando desesperadamente como si se me hubiese caído el mundo encima cuando lo único que se ha caído ha sido mi perfil de FB (y temporalmente, además). ¿Por qué generamos esta necesidad? Hasta hace un año, yo no conocía Facebook ni Tuenti. Sin embargo, ahora es (como dice mi carta de presentación) 'lo siguiente que hago después de revisar el correo de empresa'.
En fin, tendré que convivir con ello. Por lo menos, me sirve de excusa para escribir todos los días este blog.
Nos vemos mañana a las ocho.
PD: Después de este post, Blanca consiguió entrar en Facebook y pudo recostarse de nuevo en la silla para comenzar a trabajar sin preocupaciones.
"11 cosas que haría si dirigiera un medio de comunicación"

1. No haríamos cobertura de efemérides, salvo en circunstancias muy especiales. Ese tipo de noticias son refugio para periodistas vagos y poco creativos.2. Invitaríamos a la audiencia a participar en el proceso periodístico, a través de diferentes vías como el trabajo colaborativo [crowdsourcing], blogs para usuarios, wikis y otras técnicas.3. Con ese fin, la transparencia sería un pilar central de nuestro periodismo. Un ejemplo: cada artículo impreso estaría acompañado por un apartado llamado “Cosas que no sabemos”, una lista de dudas que nuestros periodistas no hubieran podido aclarar durante su trabajo.4. Crearíamos un servicio para notificar a lectores suscritos a través de Internet de los fallos que hemos detectado en nuestras coberturas.5. Haríamos de la conversación un elemento esencial de nuestra misión.6. Evitaríamos el uso de eufemismos. Si un grupo o partido miente, lo diríamos, acompañado de pruebas.7. Sustituiríamos cierto lenguaje orwelliano y de relaciones públicas por uno más neutral y preciso. Si alguien al que entrevistamos hace un uso perverso del lenguaje, lo parafrasearíamos en lugar de citarlo directamente.8. Usaríamos los hipervínculos de todas las maneras posibles9. Nuestra hemeroteca sería pública y accesible.10. Una misión fundamental de nuestro trabajo sería ayudar a la gente de la comunidad a usar los medios de comunicación como gente formada y no como consumidores pasivos.11. Nunca publicaríamos listas de 10 puntos. Son cosa de gente vaga y poco imaginativa.
"La primera peli erótica"
Como hoy tengo que estar fuera de la oficina y no me da tiempo a escribir en condiciones, os dejo con un vídeo que demuestra que las personas somos únicas para compensar las limitaciones de nuestro entorno.
"Si nací en julio es por algo. Me cago en el puto otoño"

"¿Qué dibujo animado de los 70-80 eres?"

Rayos láser en los ojosRayos congelantes de sus antenasHuracanes o Vientos HuracanadosRayos Fotónicos o Calor NuclearProyectiles o Puños AtómicosCohetes taladro o Proyectiles de TaladroCortador de Hierro o de AceroProyectiles o misiles digitales
"Que levante la mano el que no haya visto Dirty Dancing"
15 de septiembre

Me levanto un poco más tarde de lo habitual porque hoy trabajo desde casa y, cuando lo hago, me permito ciertas licencias. Me preparo una taza de leche bien llena de Colacao y, mientras me voy comiendo los grumitos con la cuchara, ojeo mis páginas favoritas.
En Facebook encuentro los resultados de quien juega a 'Amigos de la Granja', 'Happy Acuarium' o ' Fishbowl', las frases del Luisma para alguien que le pidió consejo y los nuevos estados de mis contactos más madrugadores. Me detengo en la frase de una redactora de mi época de becaria en radio, que lanza la pregunta 'Que levante la mano quien no haya visto Dirty Dancing, al menos, dos veces. Qué recuerdos de la edad del pavo'. Pienso que habrán estado hablando de películas romanticonas en la emisora y que esa será una de las preferidas de mi compañera. Me descoloca un poco el comentario de una amiga suya, que pone 'Solo dos... era genial como bailaban... una pena', pero inconscientemente lo achaco a que echa en falta películas como esa.
Al seguir revisando mi página inicial de Facebook me doy cuenta el motivo de esa entrada y de ese comentario: El perfil de lainformacion.com me cuenta que "ha muerto Patrick Swayze, protagonista de películas como Ghost o Dirty Dancing".
Me quedo parada durante unos segundos, releyendo el titular y terminando de rumiar el resto de grumitos de cacao que aún tengo en la boca. Swayze no era de mis actores preferidos. De hecho, creo que he visto cuatro películas suyas, de las que el 50% se corresponden a las dos que aparecen en la información que acabo de leer. Sin embargo, confirmo la veracidad de la noticia acudiendo primero a lainformacion.com (algo muy inteligente por mi parte, ya que es evidente que tendrá la misma noticia que en su perfil de Facebook) y luego al resto de medios generalistas, que también dan esa información en portada. Por curiosidad (morbosa, supongo), busco si han actualizado el artículo de Swayze en Wikipedia y compruebo que la gente es muy rápida en lo que se refiere a fallecimientos.
Tras el repaso de esta información en los digitales, caigo en la cuenta de que he vivido las últimas muertes de famosos a través de las redes sociales. Me acosté el 25 de junio con las primeras informaciones sobre la defunción de Michael Jackson reflejadas en mi tablón. Las lamentaciones por su pérdida duraron varios días, representadas en los videoclips que colgaban mis contactos. También me enteré así de la muerte de David Carradine o Dani Jarque. Y de otros más que ahora no recuerdo.
Es curioso como evolucionan las cosas. Hace algunos años, este tipo de noticias corrían de boca en boca porque había alguien que iniciaba la cadena (recuerdo que yo conté a mis amigas de la universidad por teléfono que Carmina Ordóñez había muerto, porque ese día yo estaba mala, me había tenido que quedar en casa y lo vi por televisión). Ahora tenemos la información casi a tiempo real, que salta en nuestras páginas de inicio de las redes sociales casi en el momento en el que ocurre la noticia.
Qué cosas...
Mañana a las ocho nos vemos.
PD: Y sí, yo he visto Dirty Dancing más de dos veces. Y Ghost, lo mismo.
Los 17 enunciados del Manifiesto internet

1. Internet es diferente2. Internet es un imperio mediático de bolsillo3. Internet es nuestra sociedad y nuestra sociedad es internet4. La libertad de internet es inviolable5. Internet es la victoria de la información6. Internet (cambia) mejora al periodismo7. La red requiere gestión de relaciones8. Los enlaces recompensan, las citas adornan9. Internet es la nueva sede del discurso político10. Hoy, libertad de prensa significa libertad de opinión11. Más es más, no existe algo como demasiada información12. La tradición no es un modelo de negocio13. El derecho de autor se convierte en un deber cívico en internet14. Internet tiene muchas monedas15. Lo que está en la red permanece en la red16. La calidad sigue siendo la cualidad más importante17. Todos para todos
"Sensible al discreto encanto de las pequeñas cosas"

"Imprimir internet"
Hoy reviso mis páginas preferidas y me detengo en una entrada del blog Grafica 2.0 que recoge el tamaño de todo el contenido que hay en internet. Si las cifras son interesantes, cómo está representado lo es aún más. Me encantan los gráficos. - Obtendríamos un libro de 1.2 billones de libras de peso
- Ese libro mediría 10.000 pies de altura
- Tardaríamos en leer todo el contenido 57.000 años, si no paramos de hacerlo durante las 24 horas de los siete días de la semana
- Y si sólo leemos diez minutos antes de acostarnos, terminaríamos todo el material al cabo de 8.219.088 años
- Necesitaríamos 45 millones de cartuchos de tinta o lo que es lo mismo: medio millón de litros de tinta
- ¿Y sabes lo que podríamos hacer con esa misma cantidad de gasolina? Podríamos fletar un avión desde Nueva York hacia Tokio, dando la vuelta al mundo.
- Pero para imprimir tal cantidad de contenidos, una impresora de tinta tardaría 3.805 años en terminar su trabajo
- Es decir, que si los antiguos babilonios hubieran empezado a imprimir en el 1.800 a.C, las últimas copias se estarían realizando en este momento
- ¿Pero cuánto papel necesitaríamos? La cantidad suficiente para cubrir la mitad de Long Island, es decir, 1.130 kilómetros cuadrados
- Y para ello, tendríamos que sacrificar 40.000 árboles en total
"¡Venga, a disfrutar!"

"El precio de la vivienda en España ha bajado un 20%"

Lainformacion.com comienza la mañana anunciándonos que el precio de la vivienda ha bajado un 20%. Lo ilustra con un gráfico de Chiqui Estéban en el que se aprecia como Madrid, el País Vasco y Cataluña siguen siendo las zonas más caras. Y yo vivo en Madrid, una provincia donde el metro cuadrado cuesta, de media, 3.176. euros. No me lo había planteado, pero cada metro es más caro que un coche de segunda mano, una moto a estrenar, un viaje para dos personas durante 15 días recorriendo Tailandia, un curso de diseño en la IED de Madrid o un iMac de 24 pulgadas. Con esta comparación, como para no adorar cada rincón de la casa recién comprada y plantearse en serio el Feng Shui.
En mi caso, aún no me he metido en una hipoteca para poder tener casa propia. Vivo de alquiler con mi novio en un barrio de la capital lo suficientemente lejano para no sufrir los parquímetros y lo suficientemente cercano como para tener Sol a un trasbordo de Metro y el Retiro a media hora larga andando.
Esta semana, de hecho, hablaremos con el casero para renovar nuestro contrato de alquiler. Sin entrar en cifras, diré que el precio que pagamos por nuestro piso está en la media de los alquileres que encontramos por la zona el año pasado, pero muy por encima de lo que cuestan en otras provincias. De hecho, un amigo de mi novio me comentó que en un pueblo de Andalucía pagaban 400 euros por una vivienda bastante más grande que la nuestra.
Pero de la misma manera que los precios de compra han bajado un 20%, los alquileres también lo han hecho. Según un estudio de idealista.com, los pisos en nuestro barrio cuestan un 14% menos que el año pasado. Es decir, que si hace 12 meses nuestra vivienda estaba en la media del resto de alquileres, ahora estamos pagando cerca de 150 euros más. Y aunque parezca una tontería, ahorrando ese dinero podemos organizar un viaje en condiciones. O mejor: tirar la casa por la ventana y dejar de comprar la marcas blancas o de 'El más barato' (de venta en Alcampo).
El caso es que queremos hablar con nuestro casero y explicarle la situación. Estamos contentos con nuestro piso, pero no queremos pagar cifras por encima de las del mercado porque, la verdad, el contexto no está para tirar el dinero. Y a mi me da bastante miedo esa visita porque no sé regatear ni convencer para que bajen (o suban) el precio de las cosas. Soy de las que van a una óptica a comprarse unas gafas de sol y el óptico me tiene que insistir para que regatee y pida que rebajara lo que indicaba la etiqueta (en mi defensa diré que no creía que se pudiera regatear en una óptica).
De momento, estamos esperando la llamada del casero. Está de viaje y no podemos ponernos en contacto con él hasta que llegue a Madrid. Hasta entonces, intentaré convencer a la Blanca que me devuelve el espejo de por qué hay que rebajar nuestro alquiler. Si no la convenzo a ella, no sé lo que voy a hacer...
Os lo contaré, como siempre, a las ocho.
'Cerrando agosto'

"Hoy se hablará bastante de la gripe A en España"


"Tailandia nos espera y de la mejor manera... Un mes por delante para sentir!"

"¡Muchas Gracias Aramís por tu infinita sapiencia!"

Me llama la atención cómo evolucionan las tendencias. El horóscopo de las revistas y periódicos se ha transformado en galletas consejeras que saben cómo te irá el día o cuál es la decisión más acertada en el terreno amoroso.
Poniendo por delante que nunca he creído en este tipo de predicciones, uno de los mejores recuerdos de mi paso por la universidad es la lectura en voz alta de los gratuitos. No sufríamos los atascos del Madrid de las ocho, los disfrutábamos, absortas como estábamos en comentar los resultados de los adivinos, resaltar los titulares sensacionalistas de estos diarios y comparar opiniones sobre cualquier tema de actualidad. En este camino debatíamos, escuchábamos, analizábamos, reíamos, estudiábamos y, sobre todo, crecíamos.
Y dos años después de dejar esa época, me encuentro en una oficina con dos de esas personas que iban a mi lado en el autobús, que ahora no sólo son mis mejores amigas, sino que comparto con ellas un proyecto propio que día a día vamos sacando adelante.
Supongo que el becario que escribía los horóscopos no sabía que estaba contribuyendo a todo esto. Yo, por mi parte, intentaré no quejarme de las predicciones de Aramís que abarrotan mi tablón porque ¿quién me dice que no hay otras tres personas comentándolas, comparándolas y riéndose con ellas?
Hasta mañana a las ocho.
"goodnight lovers. una breve etapa se cerró. gracias anyway ;)"

Una amiga me dijo una vez que las cosas que requieren constancia no deben comenzarse en lunes. Hoy, miércoles, comienzo este blog, comprometiéndome a dedicar la primera media hora de mi jornada laboral a escribirlo. En orden, será lo que haga después de revisar el correo de empresa, mis redes sociales y los diarios y blogs que sigo. El título de cada post será, de hecho, la última publicación que encuentre en el tablón de inicio del Facebook, Tuenti o Twitter.
Soy periodista de profesión e inconstante de carácter. Lo primero quiere decir que me gusta escribir. Lo segundo, que alterno épocas de lectura y escritura insaciable con otras de sequía absoluta. Por ello, paciencia.
